Si hay algo que todos valoramos en nuestra vida son las relaciones de confianza, libres y poderosas. Y es así porque tienen una propiedad muy especial: Tienen la capacidad de nutrirnos tanto a nivel biológico y psicológico, como a nivel emocional y espiritual.

Según un estudio de la universidad de Harvard durante más de 75 años,  las relaciones de calidad son el factor que más influye en nuestro bienestar físico y en nuestra felicidad.

Los seres humanos somos un sistema de sistemas muy complejo y muy completo con un diseño prácticamente perfecto:

  • A nivel biológico nuestro cuerpo es un sistema auto regulado y auto gestionado que tiene la capacidad de regenerarse y de mantenerse en buen estado incluso más de 100 años.
  • A nivel cognitivo y psicológico tenemos una inteligencia única y privilegiada -que nos distingue del resto de animales-, y una capacidad innata de aprender de nuestra experiencia para adaptarnos a multitud de situaciones continuamente cambiantes.
  • A nivel emocional tenemos el mejor sistema de inteligencia que existe, nuestras emociones y sentimientos nos indican constantemente cómo nos van las cosas y nos invitan a actuar cuando detectan que algo no está funcionando a plena satisfacción.
  • A nivel espiritual tenemos un sistema de principios, valores y creencias que nos permite relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo de una manera transcendente y con sentido.