Para ayudar a liberarnos del condicionamiento cultural heredado necesitamos claridad en algunas diferenciaciones muy básicas que están intoxicando nuestra conciencia de la realidad y nuestra capacidad para elegir las actuaciones que más nos convienen en cada situación. A continuación analizamos algunas de las más relevantes:

Observación vs Juicios

Una cosa son los hechos y otra nuestras interpretaciones de los hechos.

Cuando mezclamos las dos el resultado es confusión y pérdida de libertad para elegir porque caemos en el condicionamiento cultural, en el piloto automático de la educación recibida, que nos lleva a hacer análisis, juicios, evaluaciones, diagnósticos, etiquetas sobre los demás y sobre las situaciones y a reaccionar impulsivamente de maneras que en muchos casos nos alejan de lo que queremos conseguir.

Cuando diferenciamos los hechos, lo que vemos o escuchamos, de lo que pensamos sobre ellos y de lo que sentimos, se abre nuestro espacio de libertad, la posibilidad de actuar frente a las situaciones de una manera que nos hace más libres y nos acerca a lo que queremos conseguir.

Necesidades vs Estrategias

Una cosa es lo importante (necesidad) y otra cosa es cómo intentamos satisfacerlo (estrategia).

Cuando mezclamos ambas cosas se cierra nuestra perspectiva, nos sumergimos en un mundo de escasez donde nuestras opciones son muy limitadas y, en general, no somos capaces de ver más que una única estrategia posible para satisfacer nuestras necesidades, lo cual nos lleva al miedo y a la exigencia para asegurarnos de que nuestros deseos se cumplen.

Cuando aprendemos a separar nuestras necesidades básicas de las estrategias que utilizamos para satisfacerlas, se abre nuestra perspectiva, entramos en un mundo de abundancia donde podemos encontrar más de mil estrategias posibles para satisfacer nuestros deseos, lo cual nos lleva a la confianza y nos aporta libertad para elegir y flexibilidad y desapego para alcanzar lo que verdaderamente queremos conseguir.

Sentimientos vs Falsos sentimientos

Nuestros sentimientos son el mejor sistema de inteligencia que existe porque nos dicen en todo momento cómo nos van las cosas. No tenemos un vocabulario muy extenso porque hemos sido educados en una cultura que prioriza lo racional a lo emocional y en ocasiones se mezclan los sentimientos con los diagnósticos y las interpretaciones que hacemos de los pensamientos o intenciones de otras personas. Utilizamos palabras como ignorado, criticado, abandonado, manipulado, …, como si fueran sentimientos, pero en realidad son pensamientos, son la interpretación que hacemos de la intención de la otra persona

Estímulo vs Causa

Diferenciar entre estímulo y causa nos ayuda a entender porqué nos sentimos de una determinada manera y a orientar nuestro esfuerzo en la dirección que sea más efectivo. En ese sentido, lo que otros dicen o hacen, las situaciones que vivimos en general, son el estímulo, pero no la causa de nuestros sentimientos. Nuestros sentimientos son el resultado de cómo interpretamos lo que otros dicen o hacen y también de nuestras necesidades y expectativas particulares en ese momento.

Poder con… vs Poder sobre…

La cuestión del poder siempre ocasiona polémicas, atracción en algunos casos y rechazo en otros. Nosotros definimos el poder como la capacidad para movilizar recursos para intentar satisfacer necesidades. Es inevitable que en nuestras interrelaciones personales nos encontremos en situaciones donde hay diferencias de poder. Y es evidente que todos en algún momento estaremos en situaciones de rango y privilegio donde podemos ejercer nuestro poder. El poder en sí mismo no es un problema, la manera de utilizarlo puede llegar a serlo.

Cuando utilizamos nuestro poder para imponer nuestro criterio –en general por miedo a que algo que es importante para nosotros no se cumpla- estamos utilizando nuestro poder sobre los otros. Nuestro objetivo es que hagan lo que nosotros queremos que hagan y nuestro foco está en satisfacer nuestras necesidades ignorando las de los demás.

Cuando utilizamos nuestro poder para atender las necesidades de todas las partes estamos utilizando nuestro poder con los otros. Nuestro objetivo es encontrar una estrategia que satisfaga todas las necesidades.

Elección vs Rebelión/Sumisión

Cuando alguien intenta imponernos algo basándose en su poder estimula en nosotros dos reacciones habituales: sumisión o rebelión.

Si el poder es muy grande y no nos vemos con fuerzas optamos por la sumisión y si nos vemos con fuerzas optamos por la rebelión. En ambos casos no somos libres porque estamos reaccionando a la actuación del otro. Solo somos libres cuando podemos parar a analizar qué hay en juego para nosotros, qué es lo importante y elegimos actuar de manera que podamos satisfacer lo importante.

Otras diferenciaciones habituales:

  • Natural vs Habitual
  • Vulnerabilidad vs Debilidad
  • Empatía vs Simpatía
  • Visión estática vs Visión dinámica de la vida y del lenguaje (utilización del verbo ser/estar)