Nacemos en una sociedad jerarquizada dotada de una cultura y un lenguaje que conforman una forma de entender la vida, el mundo y las relaciones entre las personas.

La cultura imperante surgió de las élites dominantes y hoy en día las sigue sustentando.

La cultura se transmite mediante el lenguaje. Y para sustentar la cultura dominante, las élites en el poder crearon un lenguaje de dominación que -mediante juicios moralistas, comparaciones, diagnósticos, etiquetas, etc.- establece lo que está bien y lo que está mal, lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, lo correcto y lo incorrecto. Incluso el premio o castigo que merecen nuestras acciones.

En la medida en que las personas son educadas para pensar en términos de juicios moralistas que implican equivocación o maldad, están siendo educadas para buscar fuera de sí mismas –en las autoridades externas- la definición de lo que constituye lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo. Implícitamente, se nos educa para ser dirigidos por otros y para que pongamos nuestra atención en lo que otras personas –especialmente las autoridades- piensan sobre nosotros porque sabemos que sus juicios y evaluaciones (ser un buen o mal hijo, empleado, etc.) pueden determinar premios o castigos para nosotros.

La cultura y el lenguaje ya existían antes de que viniéramos a este mundo y la mayor parte de nuestra educación inicial y de nuestra socialización ocurrieron a una edad tan temprana que no teníamos autonomía ni madurez para decidir qué cosas aceptábamos y qué cosas no. Por lo tanto hemos heredado una forma de ver el mundo que en realidad no es nuestra.

Este condicionamiento cultural determina un patrón reactivo y una actitud ante la vida que busca la validación de nuestra identidad de fuera adentro. Son los demás los que determinan nuestro valor como personas. (Nos reconocen, nos aceptan o nos critican, nos rechazan),,,

Características principales del patrón reactivo:

  • Somos educados para ser dirigidos
  • Nos marcan lo que es correcto e incorrecto
  • Hacemos lo que se espera de nosotros y eso nos desconecta de nuestra humanidad y de lo que es verdaderamente importante para nosotros
  • Vamos en piloto automático, no nos cuestionamos nada- no nos pagan para pensar
  • Nos desprendemos de nuestra responsabilidad echamos la culpa fuera
  • Esto genera un patrón reactivo ante situaciones difíciles donde no hay claridad y una actitud ante la vida que nos lleva a los juicios, las críticas, las quejas
  • Busca la seguridad. Resistencia al cambio. No salir de nuestra zona de confort.
  • Lucha por tener razón: nos lleva a los juicios, las críticas, las quejas, las etiquetas.

Características principales del patrón creativo:

  • Tomamos conciencia de lo que es verdaderamente importante para nosotros (necesidades)
  • Contactamos entonces con nuestro poder y nuestra responsabilidad sobre nuestra propia vida – soy el CEO de mi vida
  • Eso se muestra en el lenguaje de “Tengo que” por “Elijo”
  • Me muevo con una actitud enfocada en lo que me motiva y quiero conseguir (Jugar para ganar) y toda la energía que no utilizo en protegerme, controlar o cumplir se libera y multiplica.
  • Mis relaciones con los demás adoptan una nueva perspectiva. Mi patrón creativo cambia los estereotipos, la queja, la crítica por la curiosidad de descubrir que es importante para el otro.
  • Paso de pensar que tengo razón a que todos tenemos razón parcialmente.
  • Me es más sencillo, encontrar estrategias comunes que satisfagan las necesidades de ambos, siendo mucho más efectivas
  • El mundo se convierte en un misterio a descubrir más que un problema a resolver